El Antiguo

Orillando ambos márgenes del río Érida, se encuentra el populoso, amontonado y pestilente barrio Antiguo. A la manera de Venecia, sus cimientos se hunden cada vez más en el fango, y hace muchos siglos que sus principales vías son canales navegables. El pantano en que se ha ido convirtiendo la Unión del Érida con el Gran Río va, lentísimamente, ganándole terreno a Pádema, por lo que el Antiguo desaparecerá algún día. Mas allá de este Barrio, tras las murallas, se extienden las ruinas de la Ciudad Vieja, a la derecha del Érida, y las de una siniestra zona conocida como ‘Lovedado’, que no son sino las ruinas semisumergidas del antiguo centro de la ciudad, hace ya mucho tiempo abandonado y convertido en cenagal.
Tal vez sea esta la causa que originó el nacimiento de ‘Ciudad flotante’, una estructura de barcos semihundidos con vocación urbana, burlando el destino inexorable del barrio.
Estas circunstancias hacen que sea un barrio de siniestra reputación, a menudo envuelto en bruma, maloliente y surcado por callejones estrechos y torcidos.

Visión general

A primera vista, desde la bahía, es una extensión completamente plana, sobre la que se levantan torres y casas de madera y pizarra principalmente. Sus calles principales son anchos canales navegables que de separan polígonos de suelo firme. Sobre estos, se estructuran manzanas de construcciones destartaladas, unas veces caóticas ampliaciones de edificios más antiguos, otras, antiguas y ruinosas mansiones que han sido divididas para albergar a gente más numerosa y de distinta ralea a aquella para las que fueron construidas. Todo tiene aquí un aspecto precario, las fachadas se inclinan sobre los callejones amenazando con desplomarse en cualquier momento.
Es una mala zona por la que moverse en la oscuridad, si no se conoce, a menudo velada por la bruma, y es por excelencia el barrio de la gente del submundo.

Representación en el consejo

Como se explica en el apartado de política de la ciudad, El Antiguo cuenta con dos Pretores como representantes en el consejo, uno de ellos es el famoso Ulrik, y el otro no es sino su mano derecha Moriantes.
Además también cuenta con la representación de un pretor por parte del Gremio de Mendigos, otro por el de cortesanos.
Y por último, el pretor del culto a Vythalis, también proviene de este barrio, concretamente del Ghetto bárbaro. Es decir normalmente el barrio cuenta con una cuantiosa representación en el consejo de la ciudad.

Orden en el barrio

Para mantener el orden en esta zona Ulrik aprovecha la frontera natural que es el río Érida, para dividir sus dominos en dos partes, cada una de ellas bajo la supervisión de sus lugartenientes Moriantes y Urbo. Cada uno de los cuales organiza la seguridad y estabilidad de sus mitades siguiendo una política similar, dividiendo sus regiones aprovechando los canales para limitar las zonas.

Mapas

Habitantes

La guardia: Los mil Ojos

De todos lo cuerpos armados de la Ciudad, éste es el menos riguroso en cuanto a uniforme u otros estándares. La patrulla parece más bien un grupo de sicarios de una organización criminal que una fuerza de orden público. Si uno cae en sus manos tiene garantizados unos buenos golpes como mínimo, acompañados de insultos, escupitajos y otras lindezas. Son sorprendentemente incompetentes por lo general, e increíblemente diligentes otras, lo que indica que otorgan distintas prioridades a según que asuntos. Es difícil estimar su número, dado que la mayor parte son espías y delatores que pertenecen a esta fuerza en secreto.
Es de dominio público que están bajo el control de Ulrik el Medio-Orco, y que sirven a sus intereses particulares. Si bien sus miembros son receptivos a los pequeños sobornos, saben que se juegan más que el puesto de trabajo si no son leales a quien les recluta. Una cantidad importante de los miembros de Mil Los Ojos tienen muertes a sus espaldas.
A menudo, la pronta llegada del fiscal salva la vida o los huesos de los arrestados, siempre que no se hubiesen suicidado antes ‘arrojándose’ por las escaleras de los calabozos.
Como se dice por ahí ‘Si los mil ojos te persiguen y no consigues pasar a la jurisdicción de otro barrio, lánzate al río o entrégate a la policía de aguas’

Lugares de interés y edificios importantes

El callejón de los mendigos

Situado en la parte izquierda del barrio antiguo, no es propiamente un callejón, sino la superficie delimitada por tres canales y el río Érida, incluidas sus seis calles y cuatro manzanas de casas apiñadas. Aquí es donde los mendigos vienen a descansar por las noches, y está lleno de chabolas, edificios medio derruidos y basura. En sus calles se ven hogueras alrededor de las cuales comen, beben y sobreviven aquellos que son pobres entre los más pobres, y no tienen techo para vivir ni siquiera aquí. En las casas, de penoso aspecto viven aquellos que tienen más suerte un negocio organizado de mendicidad. Hay rumores de residencias realmente lujosas escondidas en este laberinto. Pese a lo insalubre del lugar y su pestilencia resulta seguro para este colectivo, pues este territorio se halla bajo la protección de su poderoso gremio cuya sede se halla camuflada entre la caótica aglomeración de piedra y madera.

El Gremio de los Ladrones

Ya que así es como se conoce al gremio de los mendigos entre sus miembros, ninguno de los cuales vive de la caridad ajena. Los mendigos ponen el nombre a la sociedad para ofrecer una tapadera legal y moral al negocio, mientras que los ladrones cuidan de los intereses de los primeros, les ofrecen su protección, y una suerte de seguridad social que garantiza el alimento y otras cosas básicas, además de un área para vivir, la que se conoce como Callejón de los Mendigos.
Existe una manzana de casas, algunas aparentemente abandonadas, otras aparentemente habitadas, que en nada se diferencian de las demás de esta destartalada zona. Excepto en la circunstancia de que se ve entrar y salir gente sospechosa furtivamente. Se pude acceder al interior, puesto que extrañamente las puertas de la calle están abiertas, e incluso llegar hasta dormitorios o cocinas sin encontrar a nadie…llegados a los cuales susurrando la contraseña en un pequeño hueco de la pared, o acaso a un cuadro accedemos por una puerta secreta y custodiada, al interior del Gremio de los Ladrones.
Se dice que existe una salida secreta a las alcantarillas, y un camino seco y seguro que cruza bajo el Érida hasta la torre del Gremio de los Mendigos, sede oficial del gremio, junto al hospital y frente a la isla de los leprosos.

En el interior del Gremio de los Ladrones, además de un agradable salón con su chimenea encendida y algunos libros, está un despacho en el que trabaja un hombre a quien todos llaman simplemente ‘El Anciano’. Acaso sea un antiguo ladrón metido a oficinista, que se encarga de llevar las cuentas, pedir las cuotas y resolver los conflictos de los miembros. En la práctica es el jefe o gran Maestre de este Gremio, y como tal es aceptado Asimismo hay una enfermería con un cirujano- llamado Bussah el Matasanos o su ayudante siempre de guardia, una diminuta tienda de útiles propios y especiales del oficio, drogas no letales, y carísimos mapas de la ciudad y el alcantarillado. También hay dos habitaciones con dos cómodas camas cada una, para un apuro.
Es un lugar excelente para coordinarse y no pisarse los golpes, intercambiar información, formar bandas o ir a fumarse una pipa y beberse un brandy en buena compañía.
Como se ve, es una organización pequeña y discreta, nada burocrática y que basa su buen funcionamiento en el espíritu de colaboración de sus miembros, por naturaleza anárquicos e individualistas, pero que cuidan esta sociedad secreta por las grandes ventajas que les reporta.

El Ghetto Bárbaro

Acurrucado en la franja de terreno que hay entre el canal del sur y la muralla que protege la ciudad de los males de ‘Lovedado’ se encuentra este pequeño y ordenado barrio de casas de madera al estilo nórdico, y que consiste básicamente en una larga calle flanqueada por las viviendas de los refugiados adoradores de Vithalys

La Mansión del Medio-Orco

A la orilla izquierda del Érida, en pleno corazón del barrio antiguo, hay una de las islas que forman los canales rodeada de altos muros, tras los cuales sólo se alcanza a ver copas de árbol y las cuatro almenas de una antigua torre. El muro sigue hasta conectar con el Palacio del Prefecto del Barrio Antiguo, donde se ubican asimismo los calabozos y los cuarteles de Los Mil Ojos. Es en el interior de esos jardines donde está la ‘Mansión del Medio-Orco’ residencia personal de Ulrik, Prefecto del Barrio Antiguo, Prestamista, y Señor del Crimen.
Posee su propio muelle de piedra, esta conectada con las islas adyacentes por medio de auténticos puentes levadizos y el muro exterior está vigilado permanentemente, con garitas y saeteras cada pocos pasos.

Tabernas, mesones, posadas y demas locales

Comercios

En la orilla izquierda del Érida, se siguen encontrando algunos comercios y talleres, cada vez mas pobres, a medida que se van degradando las casas. Hay muchos locales cerrados y negocios camino de la ruina, con la excepción de las tabernas infectas, que podemos encontrar por casi todo el barrio, además de la zona de los burdeles, que se encuentran en la otra orilla, hacia el barrio de los templos, con edificios mas ostentosos por la zona de la plaza de los arrozales, que indican lo próspero de estos negocios. Los mas importantes estos.

Casa Azteia la Bella

Prostíbulo de Lujo, muy caro. Tiene habitaciones pero se especializa en servicios a domicilio y fiestas.

Casa de Antiguos Gladiadores

Imagínatelo tu mismo. Importante y fiel cliente de los aceiteros de la ciudad. Prostititución de lujo para todo tipo de tendencias…pero nada bizarro. Discreción y seguridad máximas.
Las damas de la alta sociedad que arreglan citas con los Gladiadores en el circo contactan a través de Gorsha

La Granja de la Abuela

Sin comentarios. Burdel caro y muy especializado. Muy concurrido.

La bota vieja

El esqueleto ahorcado

La ballena danzante

Unless otherwise stated, the content of this page is licensed under Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License